A pesar de los tratamientos cada día más efectivos y de las comprobadas medidas de prevención, la epidemia del SIDA sigue creciendo en la Argentina. Allí, el perfil epidemiológico se desplaza hacia los sectores de menores recursos y hacia la mujer.
A Javier, de 42 años, le diagnosticaron la infección a comienzos de 1983, poco antes de que el virus fuese aislado y a poco de que se declarasen los primeros casos de SIDA en la República Argentina. "Era una época terrible -recuerda Javier-, había mucho miedo entre nosotros, los pacientes; además, como nadie sabía nada sobre el tema era muy poco lo que se podía hacer al respecto". Tras 17 años de ser portador del HIV, Javier ha sido un testigo cercano del desarrollo de la epidemia en el país.
"Desde 1982, cuando se notificó en la Argentina el primer paciente con SIDA, el registro se lleva en el Ministerio de Salud -cuenta la doctora Mabel Bianco, directora la Unidad Coordinadora Ejecutora VIH/SIDA y ETS de Argentina-. Los enfermos acumulados desde entonces y hasta el 15 de mayo de 2000, fecha en que se realizó este análisis, son 17.142 enfermos. De estos 12.732 corresponden a hombres, 3.074 a mujeres y 1.214 niños menores de 15 años".
Según el más reciente informe oficial sobre SIDA en la Argentina, "En 1998 el total de defunciones por SIDA (1.673) representaron un 0,6 por ciento del total de muertes ocurridas por todas las causas en la Argentina, pero en el grupo de 14 a 44 años está proporción alcanzó un 6,8 por ciento entre los varones y 4,4 por ciento en las mujeres, ocupando el tercer y cuarto lograr, respectivamente, entre las causas de muerte más frecuentes en esa franja de edad. En 1997-98 los enfermos totales son menos que entre 995-96, sin embargo por la gran demora en la notificación es posible que esto cambie".
Para la doctora Mabel Bianco, "el SIDA es una epidemia que todavía está en crecimiento en la Argentina, y cuyo avance sigue acelerándose. Estimamos que actualmente existen entre 120 y 150 mil personas infectadas en el país".
Hombres y mujeres frente al SIDA
"Hasta 1990 las mujeres y niños enfermos eran muy pocos, pero entre 1991 y 1994 se registró una tasa de crecimiento en las mujeres de alrededor del 400 por ciento, mientras que en los hombres es menos marcado; sin embargo, siempre hay más hombres enfermos que mujeres -señala el último informe del Programa Nacional de Lucha contra los Retrovirus del Humano, SIDA y ETS-. Es necesario señalar que las mujeres enfermas han aumentado en el bienio 1997-98 más que los varones, cuya tasa de crecimiento fue negativa en casi un 20 por ciento".
"El impacto diferencial de la epidemia entre los hombres y las mujeres también puede verse cuando se analiza la relación entre ambos sexos -comenta la doctora Mabel Bianco-. En los primeros años de la epidemia se registraron 13 hombres enfermos de SIDA por cada mujer, cifra que disminuyó a 3 hombres por cada mujer en el último período. Esta razón hombre/mujer no es uniforme en el país, ya que existen provincias donde es de 2 o aún menos como Santa Cruz, Chubut, Salta y San Luis; esto significa una incorporación creciente de la mujer como población vulnerable frente al SIDA".
"Los niños, que representan un 7% por ciento del total de los enfermos (uno de los porcentajes más altos de América), han tenido un crecimiento del 515 por ciento entre 1982-1990 y 1995-96, con una discreta caída (16 por ciento) para el bienio 1997-98 que, debido al retraso en la notificación, aún no permite una análisis mayor", se puede leer en el citado informe.
Distribución geográfica
Al igual que las demás enfermedades, el SIDA presenta un perfil epidemiológico con una marcada preferencia por ciertas regiones de la Argentina. "La distribución geográfica de las personas con SIDA en el país varía de acuerdo al momento evolutivo de la epidemia -consigna el informe mencionado-. Así en los últimos años tiende a verse mayor concentración de personas enfermas en la provincia de Buenos Aires, y dentro de esta en el conurbano bonaerense (alrededor del 80 por ciento), seguida por la ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Estas cuatro jurisdicciones sumaban alrededor del 90 por ciento de los enfermos hasta 1993".
Sin embargo, agrega la doctora Mabel Bianco, "en el período 1994-2000 este porcentaje disminuye alrededor el 86 por ciento, apareciendo un importante número de personas enfermas en las provincias de Mendoza, Misiones, Tucumán y San Juan. Lo cierto es que la enfermedad ahora está efectando más a las personas pobres y con menos recursos, lo que evidencia tal vez que los de sectores más educados y con mejores niveles de ingreso se protegen más con el uso de preservativo en las relaciones sexuales".
Vías de transmisión
En cuanto a la vía de contagio del HIV, en la Argentina "se observan diferencias importantes en la evolución de la epidemia entre hombres y mujeres -reporta el informe oficial-. Entre los primeros, ha disminuido la proporción de hombres que tienen sexo con hombres pasando del 58 por ciento en los años de 1982-90 a menos de la mitad en los años 1997-98. En cuanto a la transmisión heterosexual que sólo representaba un 5 por ciento en los primeros años, ha pasado al 26 por ciento en el último período".
"Entre los enfermos usuarios de drogas inyectables se ha producido un notable aumento entre el período 1982-90 y 1991-92, manteniéndose estable hasta 1997-98 en que se empieza a producir una ligera disminución -continúa el informe-. En ambos sexos ha descendido la transmisión por transfusiones de sangre, aunque en las mujeres es mayor que en los hombres en todos los períodos debido a que en la edad joven las mujeres requieren transfusiones de sangre más habitualmente que en los hombres, especialmente por problemas gineco-obstétricos".
Según el doctor Eduardo Gotuzzo, presidente de la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosa, "el patrón de contagio del HIV en la Argentina es similar al de algunos países de Europa, como Italia, España y Portugal, en donde los drogadictos intravenosos representan un porcentaje muy importante de los nuevos casos". El 41 por ciento de los pacientes infectados son adictos intravenosos que contrajeron la enfermedad por compartir jeringas.
Tratamientos más efectivos
"Desde 1996, año en que comenzaron a utilizarse los tratamientos antirretrovirales de alta eficacia para el SIDA, el diagnóstico y tratamiento precoz a las personas infectadas por HIV no enfermas supuso un gran cambio en la evolución de la epidemia -comenta la doctora Mabel Bianco-. El control y/o tratamiento en períodos incipientes de la infección, así como las asociaciones terapéuticas de tres o más drogas, logró mejorar la calidad de vida y prolongar los años de vida en forma muy evidente, no sólo entre los enfermos sino también entre los infectados".
Hoy, tras 17 de años de convivir con el HIV, Javier confiesa haber tomado consciencia de su enfermedad: "es esto lo que me ha permitido cumplir en forma ordenada con los tratamientos actuales, que si bien son más complejos que los que he tomado en años anteriores, también son mucho más eficientes. Gracias a ellos hoy mi carga viral es indetectable. Es por eso que tomo todas las pastillas en los horarios correctos, mantengo una alimentación adecuada y hago actividad física, lo que me permite llevar una vida normal".
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¿El teléfono celular produce cáncer?
En la edición del primer mes del año 2001, de la prestigiosa revista científica New England Journal of Medicine, se publicaron los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos, sobre el uso teléfonos celulares y el riesgo de tumor cerebral.
El teléfono celular contiene un pequeño transmisor que emite radiación cerca de la cabeza. Esto ha causado gran preocupación entre la población, ya que no se sabía si esta radiación podía causar cáncer del cerebro y del sistema nervioso. Por ello es que desde el año 1994 se está realizando un estudio sobre las causas de tumor cerebral, entre las que se incluyeron el uso de este tipo de teléfonos.
El estudio incluyó 800 pacientes con este tipo de tumor provenientes de instituciones en las ciudades estadounidenses de Phoenix, Boston y Pittsburg y 800 casos de control. La recolección de datos consistió en una exhaustiva encuesta personalizada, con preguntas muy específicas sobre la fecha de comienzo de uso del teléfono celular, cuánto tiempo lo utilizaba, fecha última y nivel de utilización. No se registró información acerca del modelo de aparato. Los datos terminaron de recogerse en 1998.
Los investigadores no encontraron evidencia de que el riesgo de una persona de desarrollar un tumor cerebral aumentara con la cantidad de años o minutos promedio de uso diario del teléfono celular. Tampoco los tumores cerebrales tendieron a ocurrir más seguido de lo esperado del lado de la cabeza en el que reportaron utilizar el teléfono. Entre los que más lo utilizaban, el promedio fue de aproximadamente 15 minutos por día ó más por al menos tres años. Muy pocas personas utilizaron este tipo de aparatos frecuentemente por más de cinco años.
Peter Inskip, Sc.D., quien es el investigador principal, sostuvo que no hallaron evidencia de que el uso de celulares causaran tumor cerebral, sin embargo, aclaró, si el mayor riesgo ocurriera después de más de cinco años de uso o en personas con alta intensidad de utilización, este estudio probablemente no lo detectaría.
Este estudio se llevó a cabo entre los años 1994 y 1998, período en el cual eran más frecuentemente utilizados los teléfonos analógicos, hoy en día se utilizan más los teléfonos digitales que operan a una frecuencia mayor. Sin embargo, no existe evidencia hasta el momento de que el riesgo de cáncer difiera entre estos dos tipos de teléfono.
Resultados similares fueron encontrados en otros dos estudios, uno publicado en diciembre de 2000, en el Journal of the American Medical Association by Muscat et al, que incluyó 469 casos de tumor cerebral y 422 controles y otro estudio efectuado en Suecia por by Hardell et al que incluyó 233 casos y 466 controles. Ninguno de estas dos investigaciones encontró asociación. Sólo se reportó alguna relación entre el lado de la cabeza que se utilizaba para hablar por teléfono y la ubicación del tumor, pero esta asociación se basó en muy pocos casos.
Hoy en día, existen además tres tipos de teléfonos inalámbricos o móviles que se utilizan: teléfonos celulares para automóviles, celulares transportables y teléfonos inalámbricos. Todos estos implican una menor exposición del cerebro a la radiación ya que la unidad que la emite se encuentra a cierta distancia de la persona. Si los teléfonos celulares muy pequeños que se transportan en la mano no presentan mayor riesgo de tumor cerebral, sería muy sorprendente que estos otros tipos de teléfonos sí lo causaran, ya que exponen a una frecuencia de radiación mucho menor.
El número de usuarios de teléfonos celulares ha aumentado enormemente en los últimos 10 años y las tendencias continúan así. Debido a esto, gran cantidad de investigaciones científicas que estudian la relación entre utilización de celulares y tumor cerebral, se están llevando a cabo actualmente. El más grande, es un estudio multicéntrico internacional que comprende 3000 casos y 3000 controles, coordinado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), cuya sede se encuentra en Lyon, Francia. Restan varios años todavía para la obtención de resultados. Por otra parte, se espera que los resultados de otra investigación realizada en Dinamarca que incluyó 550.000 usuarios de teléfonos celulares desde 1982 a 1995, sean publicados. Actualmente en Estados Unidos y en el Reino Unido, se están destinando fondos y esfuerzos para continuar con el desarrollo de investigaciones sobre este tema.
Las causas de tumor cerebral son desconocidas, por ello, los científicos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, están evaluando un amplio rango de posibles factores de riesgo que incluyen a los ambientales, los relacionados con el estilo de vida y los genéticos. Estos incluyen exposición en el trabajo a agentes químicos y campos electromagnéticos, factores dietéticos, historia familiar de tumores, factores genéticos, utilización hogareña de algunos artefactos, historia reproductiva y exposición hormonal, virus, y exposición tanto médica como dental a la radiación iónica. Los resultados de estos reportes aparecerán en publicaciones futuras y debido al interés de la población, el uso de los teléfonos celulares será el primero.
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¿Es hereditario el cáncer?
"Cuando se habla de cáncer hereditario hay que aclarar que nos referimos a la predisposición a padecer la enfermedad en el caso de que el padre o la madre padezcan un determinado tipo de tumor -subraya el doctor Carlos Araujo, consultor del Servicio de Oncología del Hospital Alvarez, de Buenos Aires-. Pero eso no significa que la persona esté condenada a padecerlo."
Existen muchos tipos de cáncer, y en algunos de ellos hay una relación clara con factores ambientales, como el cáncer de pulmón y el hábito de fumar, o el cáncer de piel y la exposición excesiva al sol. Otros, en cambio, están vinculados a cuestiones hereditarias. "En el caso del cáncer de mama, las hijas de mujeres que lo han padecido tienen mayor predisposición a padecerlo", señala Araujo.
Cabe señalar que el cáncer es un amplio grupo de enfermedades que se caracterizan por el crecimiento descontrolado de células anormales. Mientras que las células normales se reproducen de manera ordenada y crecen con un propósito –como, por ejemplo, cerrar heridas-, las células cancerosas crecen sin una razón especial. Se multiplican sin control destruyendo tejidos normales y pueden diseminarse a diversas partes del cuerpo.
En el hombre, los tumores más comunes son los de piel, próstata, pulmón y colon o recto. En las mujeres, los de piel, mama, colon, recto, pulmón y útero. Para ambos sexos combinados, los tipos más comunes son los de pulmón, colón, recto y piel.
La importancia del medio ambiente
Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse, pero no todos. La mayoría de los tumores de pulmón pueden prevenirse si no se fuma cigarrillos. Y los de piel pueden prevenirse si se evita la excesiva exposición al sol o se emplean pantallas solares. Asimismo, ciertos tipos de tumores producidos por factores ocupacionales o ambientales pueden evitarse eliminando o reduciendo el contacto con los elementos carcinógenos.
Prevenir es evitar que algo ocurra; en cambio, cuando se habla de detección precoz, los médicos se refieren a la posibilidad de enterarse con tiempo de que algo está ocurriendo para poder hacer algo al respecto. Si un cáncer puede ser detectado antes de que avance desde su lugar de origen, es mucho más sencillo realizar un tratamiento con éxito. Por ejemplo, un cáncer de mama detectado precozmente en su estadio local tiene una tasa de sobrevivencia del 91%. Pero esta tasa baja al 69% si se detecta una vez que se ha diseminado a los ganglios de la axila.
Por otro lado, los especialistas identificaron algunos casos puntuales en que se ha demostrado que existe un factor hereditario vinculado con la enfermedad. "Se ha observado, en el caso de mujeres que han hecho tratamiento con estrógenos en altas dosis, que sus hijas desarrollaron cáncer de vulva –ilustra el doctor Araujo-. Es una relación que se ha visto frecuentemente y está bien establecida con estudios de gran número de pacientes en los Estados Unidos". Y aclara que estos tratamientos con altas dosis de estrógenos se hacían en el pasado y ya no se realizan.
Genética predictiva
Otra enfermedad que se hereda, destaca Araujo, es la denominada poliposis múltiple, que ataca a personas jóvenes y que es una manifestación temprana del cáncer de colon. Se trata de una variedad muy agresiva y de muy difícil tratamiento.
"Cuando una persona padece esta enfermedad, hay que hacer lo imposible para evitar que desarrolle el cáncer de colon porque se considera una etapa temprana de ese tipo de tumor", explica el oncólogo.
Con respecto al cáncer de próstata, que es uno de los más comunes en el hombre y está en aumento, no se ha establecido una relación directa con la herencia. Sin embargo, en los casos en que hay antecedentes familiares, los especialistas recomiendan iniciar los controles periódicos en una edad más temprana, a partir de los 45 años. "Este tipo de tumor tiene la ventaja de que, si se detecta en forma temprana, permite el control de la enfermedad", señala Araujo.
Estos casos son los más conocidos; sin embargo, a medida que se avance en el conocimiento del genoma humano, se podrá saber con mayor precisión qué enfermedades se pueden llegar a padecer por cuestiones genéticas. De este modo, será posible anticiparse varios años al desarrollo de un tumor, sobre todo en aquellas familias donde hay una predisposición a padecerlo, dado que lo que se hereda es una predisposición.
"Se prevé que en un futuro próximo la realización de estudios genéticos permitirá establecer casi con precisión quién va a padecer cada tipo de cáncer", afirma Araujo.
La importancia del medio ambiente
Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse, pero no todos. La mayoría de los tumores de pulmón pueden prevenirse si no se fuma cigarrillos. Y los de piel pueden prevenirse si se evita la excesiva exposición al sol o se emplean pantallas solares. Asimismo, ciertos tipos de tumores producidos por factores ocupacionales o ambientales pueden evitarse eliminando o reduciendo el contacto con los elementos carcinógenos.
Prevenir es evitar que algo ocurra; en cambio, cuando se habla de detección precoz, los médicos se refieren a la posibilidad de enterarse con tiempo de que algo está ocurriendo para poder hacer algo al respecto. Si un cáncer puede ser detectado antes de que avance desde su lugar de origen, es mucho más sencillo realizar un tratamiento con éxito. Por ejemplo, un cáncer de mama detectado precozmente en su estadio local tiene una tasa de sobrevivencia del 91%. Pero esta tasa baja al 69% si se detecta una vez que se ha diseminado a los ganglios de la axila.
Por otro lado, los especialistas identificaron algunos casos puntuales en que se ha demostrado que existe un factor hereditario vinculado con la enfermedad. "Se ha observado, en el caso de mujeres que han hecho tratamiento con estrógenos en altas dosis, que sus hijas desarrollaron cáncer de vulva –ilustra el doctor Araujo-. Es una relación que se ha visto frecuentemente y está bien establecida con estudios de gran número de pacientes en los Estados Unidos". Y aclara que estos tratamientos con altas dosis de estrógenos se hacían en el pasado y ya no se realizan.
Genética predictiva
Otra enfermedad que se hereda, destaca Araujo, es la denominada poliposis múltiple, que ataca a personas jóvenes y que es una manifestación temprana del cáncer de colon. Se trata de una variedad muy agresiva y de muy difícil tratamiento.
"Cuando una persona padece esta enfermedad, hay que hacer lo imposible para evitar que desarrolle el cáncer de colon porque se considera una etapa temprana de ese tipo de tumor", explica el oncólogo.
Con respecto al cáncer de próstata, que es uno de los más comunes en el hombre y está en aumento, no se ha establecido una relación directa con la herencia. Sin embargo, en los casos en que hay antecedentes familiares, los especialistas recomiendan iniciar los controles periódicos en una edad más temprana, a partir de los 45 años. "Este tipo de tumor tiene la ventaja de que, si se detecta en forma temprana, permite el control de la enfermedad", señala Araujo.
Estos casos son los más conocidos; sin embargo, a medida que se avance en el conocimiento del genoma humano, se podrá saber con mayor precisión qué enfermedades se pueden llegar a padecer por cuestiones genéticas. De este modo, será posible anticiparse varios años al desarrollo de un tumor, sobre todo en aquellas familias donde hay una predisposición a padecerlo, dado que lo que se hereda es una predisposición.
"Se prevé que en un futuro próximo la realización de estudios genéticos permitirá establecer casi con precisión quién va a padecer cada tipo de cáncer", afirma Araujo.
El cáncer de mama es una enfermedad que pone en peligro la vida, que se puede desarrollar en una mama o en ambas. Es el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres; se diagnostican aproximadamente 746.000 casos por año en todo el mundo. Está en segundo lugar como causa de muerte relacionada con el cáncer en las mujeres. Los hombres pueden sufrir también de cáncer de mama, pero la incidencia es muy baja.
¿Quiénes contraen cáncer de mama?
La edad avanzada constituye unos de los factores principales de riesgo: en efecto, más del 80% de los casos de cáncer de mama se observan en mujeres de más de 50 años de edad. Otros factores de riesgo significativos comprenden:
Comienzo precoz de la menstruación, antes de los 12 años de edad.
Comienzo tardío de la menopausia, después de los 55 años de edad.
No haber tenido nunca un embarazo a término.
Primer embarazo a término a edad avanzada, después de los 31 años.
Antecedentes familiares de cáncer de mama, observados en la madre, las hermanas o las hijas de la mujer. Este riesgo aumenta aún más si el miembro de la familia contrajo el cáncer antes de la menopausia.
Antecedente personal de cáncer de mama: aumenta el riesgo de que vuelva a aparecer un cáncer en el tejido mamario restante.
Exposición a la radiación.
Se han sugerido ciertas asociaciones entre el riesgo de contraer cáncer de mama y una dieta con alto contenido graso, la obesidad, la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas y la estrógenoterapia a largo plazo; por ahora, estas asociaciones son discutibles.
Detección
La detección temprana del cáncer de mama puede reducir significativamente el peligro de muerte. Existen tres métodos para la detección del cáncer de mama:
Examen de autopalpación de la mama. Todas las mujeres deberían llevar a cabo este examen todos los meses, siempre en el mismo momento del ciclo menstrual. La mayoría de los centros médicos tienen folletos a disposición del público con instrucciones ilustradas paso a paso sobre cómo hacerse este examen.
Examen clínico de la mama. Se aconseja que el médico lleve a cabo un examen clínico de la mama todos los años, a partir de los 40 a 49 años de edad de las pacientes.
Mamografía. Se recomiendan mamografías de rayos X anuales para todas las mujeres a partir de los 50 años de edad. La mamografía detecta hasta un 80% de los cánceres de mama y reduce claramente el riesgo de muerte de esta enfermedad. Las mujeres que tengan factores elevados de riesgo deben comenzar a someterse a este examen más tempranamente. Algunas organizaciones médicas recomiendan comenzar con las mamografías anuales en las mujeres de 40 años o más, pero por ahora, el beneficio del examen a esta edad es discutible.
Si se detecta la presencia de un bulto o masa, es necesario obtener un diagnóstico definitivo del tejido, mediante el uso de una aguja fina o de una biopsia abierta.
Tratamiento
El tratamiento principal del cáncer de mama es quirúrgico y consiste en extirpar el área cancerosa. También se toma una muestra de los ganglios linfáticos de la axila para determinar si el cáncer se ha diseminado. De acuerdo con los factores que afectan el pronóstico del tumor (véase más abajo), usted y su médico decidirán cuál es el tipo apropiado de intervención quirúrgica en su caso, y si se recomienda el tratamiento adicional con radiación, quimioterapia y/o hormonoterapia.
Los tipos de intervención quirúrgica comprenden:
Extirpación de la masa o bulto. Extirpación del tumor y de una franja del tejido que lo rodea.
Mastectomía radical modificada. Extirpación de la mama entera, los ganglios linfáticos de la axila y el revestimiento de los músculos del tórax.
Mastectomía radical. Extirpación de la mama, los ganglios linfáticos y los músculos del tórax debajo de la mama. En general este procedimiento ya no se practica, porque ha sido reemplazado por la mastectomía radical modificada.
Pronóstico
Muchos factores intervienen en la determinación del grado de tratamiento necesario y de las probabilidades de recidiva después del tratamiento inicial. Estos factores que afectan el pronóstico comprenden:
El tamaño del tumor.
Ganglios linfáticos comprometidos, cantidad y ubicación.
Presencia de metástasis que indique que el tumor se ha diseminado a partes distales del organismo como el pulmón, el hígado, los huesos o el cerebro.
Contenido de receptores de hormonas en el tumor. Los tumores que contienen receptores de estrógenos o progesterona pueden ser tratados con hormonas como tamoxifeno.
Marcadores del tumor. Recientemente se ha identificado HER2/Neu, un marcador de los tumores de mama. La presencia de este marcador indica tumores más agresivos.
Los adelantos obtenidos en la detección y tratamiento del cáncer de mama continúan mejorando espectacularmente las tasas de supervivencia. Actualmente, los casos de cánceres limitados a la mama tienen una tasa de supervivencia de cinco años de hasta 98%.
En este tercer artículo, nos centraremos específicamente en los factores ambientales. Al igual que la herencia genética y la producción natural de estrógenos en la mujer, los factores ambientales forman parte integral del riesgo existente para contraer cáncer de mamas en las mujeres.
El Doctor Alfredo Die Goyanes, médico español y especialista en el tema, asegura que la salud de un individuo o grupo humano es el resultado de un complejo juego de relaciones entre la herencia, los factores ambientales, el comportamiento y la disponibilidad de los servicios de salud.
Los factores ambientales, del comportamiento y hereditarios pueden causar alteraciones en el organismo de una persona y desencadenar una o más enfermedades. Enfermedades, que como el cáncer pueden de alguna forma prevenirse, diagnosticarse y curarse a tiempo, dependiendo del comportamiento de la persona y la utilización oportuna y adecuada de los servicios de salud.
Sin embargo, el cáncer de mamas como enfermedad en América Latina ocupa uno de los primeros lugares, debido al aumento de enfermos y de muertes, que causa cada día. Así mismo, el incremento en factores de consumo dentro de las comunidades mundiales, trae consigo un aumento en la enfermedad.
Pero, ¿qué es el cáncer?
Es una enfermedad en la que una de las células del organismo se ha alterado, de tal forma que se multiplica una y otra vez hasta producir millones de células hijas igualmente alteradas. De aquí se derivan todos los tipos de cáncer y se manifiestan de diferentes formas.
¿Qué es el cáncer de mamas?
Es el tumor maligno más frecuente en la mujer. Como lo nombramos anteriormente en los artículos pasados, los factores epidemiológicos para padecer la enfermedad son:
La predisposición genética.
El ambiente hormonal adverso.
La incompetencia inmunológica.
La exposición a carcinógenos.
Las condiciones personales y demográficas adversas.
La Dra. Sophía Parejas, médica argentina, comenta que en el caso de los factores ambientales que influyen en el riesgo para adquirir el cáncer de mamas, los más directos son la exposición a carcinógenos y las condiciones personales y demográficas adversas.
La exposición a carcinógenos son todos los factores externos que influyen para contraer la enfermedad tales como el alcohol, el tabaco, la exposición de químicos etc.. Las condiciones personales y demográficas adversas, reúnen factores como las propias circunstancias en que vive la persona dentro de su comunidad y a las que se encuentra expuesta. Por ejemplo si vive cerca de una planta química o cerca de un basurero, entre otras causas de riesgo.
Según la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer, otros factores ambientales de riesgo son:
Consumo de alcohol
Radiaciones ionizantes
El stress psicológico
El hipotiroidismo
La obesidad
La diabetes
Alto consumo de grasas
Estos factores han sido invocados como de riesgo para padecer el cáncer de mamas.
Existen otros factores como los tratamientos realizados en las mujeres que presentan desórdenes hormonales, para estos tratamientos se utilizan anticonceptivos, estos contienen estrógeno, hormona que también es producida por la mujer de forma natural. Cuando se emplean los anticonceptivos, se aumenta el nivel de estrógeno, ya que se suma a la cantidad de la misma hormona producida por cuerpo.
La American Cáncer Society realizó un estudio en el que concluye que hábitos como fumar es un factor de riesgo para el cáncer de pulmón, garganta y boca. Esto quiere decir además que un mismo factor de riesgo puede estar relacionado con varios tipos de cáncer y otras enfermedades.
Existen dos clases de factores de riesgo, según la American Cáncer Society:
Los que se pueden modificar.
Los que NO se pueden modificar.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo que se pueden modificar, son aquellos que dependen del comportamiento asumido por cada persona. En este punto se destacan los hábitos alimenticios, como el consumo permanente de azúcares refinados y grasas animales que facilitan la aparición del cáncer de mama en la mujer. En este sentido, también la dieta baja en fibra influye en la predisposición a la enfermedad. Además, los adictivos que se utilizan para conservar los alimentos como carnes frías, contienen nitritos que pueden ser causantes de cáncer de estómago; dichas sustancias se desdoblan y forman compuestos capaces de producir la enfermedad.
Como lo nombramos en el primer artículo, la raza judía adquirió genéticamente un porcentaje alto en cáncer de mamas. Una de las razones fue la guerra, en donde estuvieron expuestos al plomo y a otros químicos en los campos de concentración. Factor ambiental de influencia para padecer la enfermedad. Otros factores modificables nombrados anteriormente son el consumo de alcohol, radiaciones ionizantes, el clima frío, el stress psicológico, el hipotiroidismo, la obesidad y el alto consumo de grasas.
Entre los factores de riesgo NO modificables que también pueden facilitar la aparición del cáncer figuran: el sexo, dado que unos ciertos tipos de cáncer son más frecuentes en la mujer como es el caso del cáncer de mamas. La edad, puesto que se ha demostrado que a mayor edad existe más riesgo, sobre todo cuando NO se han puesto en práctica desde la infancia medidas de autocuidado.
Otro factor de riesgo NO modificable es la herencia, ya que se ha demostrado según la American Cancer Society que el cáncer es más frecuente en personas cuyos familiares han padecido de cáncer.
Debido a que es muy poco lo que podemos hacer para influir en los factores de riesgo NO modificables, sí debemos poner en práctica sencillas normas de autocuidado para modificar aquellos factores que dependen del comportamiento.
El cuidado ante un cáncer mamario por factor ambiental puede estar en las manos de cada persona, el no fumar, no exceder la cantidad de alcohol, mantener un cuidado en la dieta y estar en contacto permanente con el médico puede ser una herramienta de control para no padecer la enfermedad.
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En la actualidad, nuestros niños pueden estar expuestos a las drogas desde muy temprana edad. Nos referimos a las drogas que son ilegales, no a los medicamentos recetados por su médico. Por ejemplo, en 1998 uno de cada cuatro muchachos latinos en el 8vo grado había utilizado, por lo menos una vez, algún tipo de droga ilícita. El uso de drogas afecta igual número de muchachas y muchachos latinos.
El abuso de drogas es un comportamiento que se puede prevenir. Sin embargo, los efectos prolongados de las drogas en el cerebro pueden llevar a la drogadicción, la cual es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro. Para cualquiera adicto a las drogas, la necesidad compulsiva de consumir drogas puede ser irresistible. Puede afectar todos los aspectos de la vida de su hijo y de su familia.
El uso de drogas puede tener serias consecuencias para el futuro de un muchacho o un adulto, porque las drogas pueden alterar la manera en que funciona el cerebro. El abuso de drogas puede impedir que sus hijos se desempeñen bien en la escuela y puede dificultar su capacidad para encontrar y mantener empleo, aún después de haberse graduado. Las investigaciones científicas han demostrado que la comunicación con los hijos es una manera eficaz de prevenir que utilicen las drogas. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hablar sobre los riesgos asociados con el abuso de drogas.
El propósito de esta publicación es ofrecerle información científica acerca de los efectos de las drogas a la salud. Esta le servirá para que hable con sus hijos sobre las consecuencias de las drogas. Las drogas sobre las que elaboraremos son los inhalantes, la marihuana, la cocaína, la heroína y la metanfetamina.
Aún cuando no deseáramos que fuese así, nuestros hijos pueden tener acceso a drogas en muchos lugares. Aunque sea difícil, es muy importante que usted hable con sus hijos sobre las consecuencias del uso de drogas-y le urge hacerlo si usted sospecha que están usándolas. Usted conoce a sus hijos mejor que nadie. La mayoría de los padres desarrollan un sexto sentido sobre sus hijos que les ayuda a intuir los más pequeños cambios en ellos. Pueden existir muchas causas sobre los cambios que usted observe, pero en general, los muchachos que experimentan o usan drogas pueden mostrar alteraciones en:
El desempeño escolar: obteniendo malas calificaciones, faltando a clases, o desarrollando mal comportamiento;
El interés en actividades: perdiendo interés en sus pasatiempos habituales, deportes o actividades favoritas;
Las rutinas cotidianas: comiendo demasiado o dejando de comer; durmiendo demasiado o dejando de dormir;
La selección de amigos: cambiando de amigos, o juntándose con gente que se sabe que utilizan drogas;
Su personalidad: teniendo mal humor, nerviosismo, agresividad o una rebeldía persistente;
El comportamiento: cerrando con llave sus cuartos, gavetas o cajas.
Existen ciertas cosas que usted puede ir encontrando en su casa, o en posesión de sus hijos que pueden indicar que están usando drogas. Por ejemplo:
Papeles para enrollar o liar cigarrillos, pipas y pinzas que se usan para consumir marihuana;
Frascos pequeños de medicinas, espejos, o cuadritos de vidrio que se usan para consumir cocaína;
Calcetines que huelen a spray para el pelo, latas o recipientes vacíos de pegamento, o latas vacías de spray para el pelo, que puede ser restos del consumo de inhalantes.
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La anorexia nerviosa es una enfermedad que afecta a un alto índice de mujeres, principalmente a las adolescentes. Consiste en una alteración de la conducta alimentaria que se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal dentro de los parámetros normales.
¿Cómo reconocer la presencia de la enfermedad?
« Corta la comida en trozos muy pequeños.
« Controla la cantidad de calorías que contiene cada producto.
« Se obsesiona por el estudio.
« Se vuelve muy perfeccionista.
« Aislamiento social.
« Deja de salir y prefiere quedarse sola en casa.
«Suele vestir ropa ancha para esconder su cuerpo cada vez más delgado.
«Bebe mucha agua fuera de las horas de comida.
Una de la causas principales de esta enfermedad está relacionada con los patrones de belleza actuales, que nada tienen que ver con los de principios o mediados del siglo XX, cuando las mujeres que lucían voluptuosas curvas eran las más exitosas. Constanmente, los medios de comunicación, presentan modelos escuálidas, que dan la impresión que mientras más delgada estés, más bella eres.
También inciden factores individuales, biológicos, psicológicos, familiares y socioculturales. Cada vez más, la presión social que representa "estar a la moda" afecta a millones de jóvenes.
En respuesta, algunas adolescentes le declaran la guerra a la comida y se obsesionan por la pérdida de peso. Las consecuencias: sufren trastornos psicológicos y orgánicos considerables, y en un número significativo de casos, mueren.
La anorexia la produce, fundamentalmente, el miedo a engordar y el deseo de mantenerse delgado. Esto provoca que la persona que la padece, se empeñe en obtener un peso por debajo de los límites adecuados e incluso llegar hasta la desnutrición.
La historia que más se repite es la de una adolescente que tiene un poco de sobrepeso y decide iniciar un régimen dietético, porque se ve gorda o porque no es aceptada en su grupo de amigos como quisiera. Se niega a comer pan, después elimina los postres y luego sólo acepta ensaladas y pescados a la plancha. Cada vez, elimina más alimentos de su comida. El peso se convierte en una obsesión.
Aunque se encuentre más delgada, continúa la dieta. Suele decir que ha comido antes de llegar a la casa, y con el tiempo sólo come una fruta al día. Después, le comienza a faltar la menstruación.
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· ¿Qué síntomas manifiesta una persona anoréxica?
« Personas introvertidas, inseguras, que dependen económicamente de su familia.
« Aquellas que tienen dificultades para relacionarse (tienen pocos amigos), sobre todo con el sexo opuesto.
« Perfeccionistas, con rasgos obsesivos en los estudios, la limpieza.
« Poca tolerancia.
¿Qué síntomas manifiesta una persona anoréxica?
« Miedo intenso a engordar.
« Mantiene el peso corporal por debajo de los valores mínimos saludables.
« Carácter irritable.
« Realiza dietas severas.
« Distorsiona su imagen.
« Tiene la sensación de que está gorda, aunque sea lo contrario.
« Sufre sentimientos de culpa por haber comido.
« Hiperactividad y ejecuta ejercicios físicos desmesurados.
« Pérdida de la menstruación.
« Piel seca.
« Excesiva sensibilidad al frío.
Consecuencias de la enfermedad
« Caída del cabello.
« Alteraciones hormonales.
« Alteraciones del sueño.
« Disminuye la temperatura corporal.
« Amenorrea.
« Piel seca.
« Ritmo cardíaco lento.
« Crece vello fino sobre la superficie del cuerpo.
« Estreñimiento.
« Uñas quebradizas.
« Osteoporosis.
« Muerte por desnutrición
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